En este centro educativo cursará desde el primer hasta el sexto grado. Ya sabe leer y escribir, porque su abuela Rosa Inés se dedicó a enseñarle las primeras letras, utilizando la revista Tricolor. Ella está encargada de la crianza de sus dos nietos, mientras su nuera Elena y su hijo Hugo de los Reyes, trabajan en un caserío cercano, llamado San Hipólito.
Hugo es un excelente alumno, muy estimado por sus maestras y maestros. Le apasiona la lectura, la historia, el dibujo y la pintura. Durante su infancia le gusta escuchar las emisoras Radio Continental, Radio Francia Internacional y Radio Sutatenza, y ver películas mexicanas en el cine Bolívar. Pasa horas jugando entre los árboles y caminando hacia las afueras del pueblo.
Entre los ocho y diez años de edad, sirve como monaguillo en la iglesia de su parroquia; participa en los oficios religiosos y en las fiestas patronales. Con su familia aprende el valor que tiene el trabajo, dentro y fuera del hogar. Ayuda con la limpieza de la casa, la recolección de la leña y la atención de las siembras en el patio, entre otras tareas. Y también, colabora con la venta de frutas, papagayos (hechos por él mismo) y las arañas que prepara Mama Rosa.
Además de su desempeño académico, ha destacado por su participación en actividades, que van más allá de las aulas. A principios del año 1966, ya culminando su sexto grado, es escogido para dar unas palabras de bienvenida a Monseñor Rafael González Ramírez, el nuevo obispo de Barinas. También, cuando aún cursa el sexto grado, recibe un diploma por su trabajo en el programa de alfabetización, llamado Abajo Cadenas.



