Como parte de la campaña de desprestigio, a los compañeros de Chávez y a él mismo se les consideró como una secta e incluso como una “logia”. Fueron denominados despectivamente “Los Comacates”: Comandantes, Mayores, Capitanes y Tenientes.
En este contexto fue acusado de intentar un magnicidio, hecho conocido a lo interno de las Fuerzas Armadas y en las altas instancias del poder como la Noche de Los Mayores. Fue detenido y expulsado de SECONASEDE.
Con el fin de aislarlo nuevamente, fue transferido a Maturín (Estado Monagas) y designado como Oficial Auxiliar de la Quinta Sección de la Brigada de “Cazadores General en Jefe José Antonio Páez”, bajo estricta vigilancia.
En sus propias palabras describe este acontecimiento: “Me detienen el 6 de diciembre, ‘tiene una hora para salir del Palacio’. ‘Tiene que amanecer en Maturín’ (…) Mi jefe estaba muy afectado, porque decía que eso era mentira. Pero bueno, el propio presidente Carlos Andrés Pérez dio la orden. Entonces amanecí en Maturín (…) Pasé aquí unos meses verdaderamente inolvidables, de mucha reflexión…” CA. p. 76-77

