En el acto protocolar acostumbrado, Hugo Chávez recibe la Banda Presidencial y el Gran Collar como símbolos de la máxima magistratura. Seguidamente pronuncia un discurso de 1 hora y 45 minutos en donde realiza un crudo diagnóstico de la realidad nacional a la vez presenta sus intenciones claras de modificar tan nefasta situación.
Al juramentarse afirmó: Juro delante de Dios, juro delante de la Patria, juro delante de mi pueblo, que sobre esta moribunda Constitución, haré cumplir e impulsaré las transformaciones democráticas necesarias para que la República nueva tenga una Carta Magna adecuada a los nuevos tiempos, ¡lo juro!

