El gobierno de Rafael Caldera puso como condición para la definitiva liberación del Comandante, que Chávez solicitara su retiro del Ejército, es decir, se diera de baja, por lo que el 26 de marzo, luego de un largo reposo en el Hospital Militar por motivo de una cirugía ocular, se dirige a Fuerte Tiuna a realizar tal solicitud.
“Los últimos quince días me trasladaron de Yare al Hospital Militar por un problema que tenía en los ojos. Ahí esperé mi liberación. Exigí dos cosas a los emisarios que negociaban las condiciones de mi salida. Primero: ir a la Academia Militar uniformado antes de firmar la baja. Lo aceptaron; fui solo, sin prensa ni nada; (…) Caminé, medité al pie de la estatua de Bolívar, lloré pensando en el final de mi carrera militar, consciente de que en aquel instante se terminaba una fase de mi vida, y por fin firmé la baja. Luego me quité el uniforme, y me puse el liquiliqui” MPV p. 620
Una resolución emitida por el Ministerio de Defensa señalaba:
Resolución
“Por disposición del ciudadano Presidente de la República y Resolución de este Despacho, de conformidad con el Artículo 239, letra d) de la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas Nacionales, se pasa a la situación de Retiro al Teniente Coronel (Ejército) Hugo Rafael Chávez Frías (Propia solicitud). Todo en concordancia con el contenido del Artículo 62 de la misma ley.
Comuníquese y publíquese, por el Ejecutivo Nacional.” Oficio emanado por la Dirección General del Ministerio de la Defensa. Elaborado el 29 de marzo, recibido el 4 de abril, de 1994. Archivo Privado.


