El apoyo y simpatía del pueblo con el nuevo líder político e histórico, se evidenció en los carnavales de ese mismo año, cuando muchos niños salieron a las calles disfrazados de militar con la boina roja. Chávez ya se había convertido en una referencia de la cultura popular nacional.
En horas de la noche se produce un apagón que es secundado por un gran cacerolazo en protesta al gobierno de Carlos Andrés Pérez. La prensa reseñó que las cacerolas suenan al ritmo de “Cha, Cha, Chávez”.